1. Cocina de manera
saludable siempre que puedas.
Intenta cuidarte los días en que no tengas eventos familiares
o con amigos. Aprovecha para cocinar al vapor, al horno o a la plancha.
2. Recuerda tomar frutas y
verduras.
De nuevo, los días que no tengas celebraciones, consume
abundantes frutas y verduras, así como alimentos ricos en hidratos de carbono
integrales. Su fibra regula el tránsito intestinal, lo que te ayudará a ir al
baño, y controla los niveles de colesterol.
3. No abuses de la sal.
Esta provoca retención de líquidos, además de aumentar el
riesgo de hipertensión. Para no restar sabor a las comidas, puedes recurrir al
apio, las especias o las hierbas aromáticas. También debes evitar los alimentos
precocinados y en conserva o enlatados, debido a su alto contenido en sal.
4. No repitas postre: huye
de los excesos.
Disfruta, pero sin pasarte: pruébalos, sólo en la comida o
cena de celebración, y no repitas. De esta manera, evitarás el exceso de
azúcar.
5. No dañes tu fiesta con el
alcohol.
Abusar del alcohol puede provocarnos la temida resaca, además
de que supone una ingesta de calorías vacías e inútiles. Intenta tomarlo
únicamente durante la comida e intercalándolo con vasos de agua. Así puedes
eliminarlo más rápidamente y evitar el dolor de cabeza.
6. El agua, más necesaria
que nunca.
Recuerda beber ocho vasos de agua al día. Se trata de un
hábito muy beneficioso que debes mantener más que nunca durante las fiestas,
pues facilita el tránsito intestinal, hidrata el organismo y previene la
deshidratación producida por el alcohol. También puedes ingerir infusiones,
sopas y zumos naturales, pero, en la medida de lo posible, evita los refrescos.
7. Sal a pasear con tus
familiares y amigos.
Además de hacer mejor la digestión, estarás realizando
actividad física, respirando aire fresco y pasando un rato muy agradable.
Pequeños gestos como dejar el carro e ir a comprar los regalos andando o subir
las escaleras de nuestra casa en vez de utilizar el ascensor pueden compensar
de algún modo los posibles excesos.
No
olvides que estas fiestas son para disfrutarlas, pero la comida no debe ser el
único foco en el que se centre todo el disfrute. Estar más tiempo con la
familia para realizar actividades de ocio y al aire libre puede ser una gran
alternativa a quedarse en casa de manera sedentaria.